El Dia Que Mi Hermana Quiso Volar - Alejandro P... !exclusive! Site
Pero mi familia no se detuvo allí. Se fue al jardín de nuevo y se subió al trampolín. Esta vez, cuando se lanzó al suelo, las alas de madera se desprendieron de su espalda y cayeron al suelo. Mi hermana aterrizó con un golpe seco, pero no se quejó. Se levantó, se sacudió el polvo y me miró con una mueca. "Lo olvidé", me dijo. "Siento que necesito intentarlo de nuevo modo". Y así, durante días, mi hermana intentó saltar. Construyó alas de todos los materiales imaginables, desde papel hasta plástico. Se subió a árboles y se lanzó al vacío. Y aunque nunca logró subir, nunca se rindió. Un día, mientras estaban sentados en el jardín, viendo a los pájaros volar, mi hermana se giró hacia mí y me dijo: "Sabes, creo que volar no es solo tema de mover las alas. Supongo que es cuestión de confiar en ti mismo". Me sonrió y se encogió de brazos. "Tal vez no pueda volar con alas de cartulina", me dijo. "Pero puedo imaginar en mi cabeza. Y eso es lo que importa".
—Está bien, le dije finalmente. «Si quieres elevarte, ¿por qué no empezamos por algo más pequeño? ¿Por qué no procuras lanzarte desde el trampolín del parque y ver si puedes planear un poco?” Mi hermana se iluminó. «Eso es una estupenda idea”, me aseveró. Así que fuimos al parque y localizamos el trampolín. Mi hermana se encaramó arriba y se quedó allí, mirando hacia el suelo. Luego, con un grito de emoción, se tiró al aire. Cayó con un golpe seco, pero se puso de pie sonriendo. “No resultó», me confesó. “Pero no me doy por vencida—. Me sonreí de nuevo, pero esta vez había algo en su mirada que me hizo dudar. ¿Y si realmente creía que podía volar? ¿Y si verdaderamente estaba dispuesta a hacerlo todo para lograrlo? Al día siguiente, mi hermana se presentó con un par de alas caseras que había fabricado con cartulina y cinta adhesiva. Se las colocó y se contempló en el espejo. «Estoy preparada—, me dijo. Me quedé sin aliento. ¿Qué estaba meditando? ¿Cómo podía imaginar que esas alas de cartulina la harían volar? El dia que mi hermana quiso volar - Alejandro P...
El día que mi prima quiso volar - Alejandro P… Memoro aquel día como si resultara anoche. Mi hermana, con su pelo moreno y globos brillantes, se arrimó a mí con una risa misteriosa en su cara. “Deseo planear”, me afirmó con una decisión que me causó desconfiar de su juicio. En ese instante, no conocí qué contestarle. ¿De qué forma podía cualquiera anhelar surcar sin extremidades? ¿No ignoraba que eso era irrealizable? Pero mi hermana constantemente ha sido una persona visionaria, cualquiera que nunca se ha dejado condicionar por la realidad. Desde niña, siempre ha albergado una creación ilimitada y una ingenio sin restricciones. Así que, cuando me dijo que deseaba planear, no me asombró del completo. Lo que me asombró fue la seriedad con la que lo afirmó. “¿De qué manera vas a realizar eso?”, le inquirí, procurando resultar lo más racional factible. Mi cuñada se contrajo de hombros. “No lo entiendo”, me respondió. “Pero estoy segura de que puedo realizarlo”. Me carcajeé, pensando que era solo una de sus ilusiones infantiles. Pero mi cuñada no se rio. Se permaneció allí, contemplándome con una fuerza que me causó experimentar molesto. Pero mi familia no se detuvo allí