Esta existencia está llena de experiencias que nos provocan desarrollarnos y educarnos. Una de las más relevantes es el cariño, especialmente cuando se trata de esos que nos han robado el ánimo. En mi particularidad, he tenido la dicha (o quizás la desdicha) de enamorarme de varios chicos a lo ancho de mi existencia. Y si bien cada situación ha sido singular y ha tenido su propio set de sensaciones y lecciones, hay ciertas reflexiones que puedo revelar con vosotros.
Una existencia está llena de sucesos que nos permiten crecer y aprender. Alguna de las más significativas es el afecto, especialmente cuando se refiere de esos que nos han arrebataron el corazón. En mi instancia, he tenido la dicha (o tal vez la mala suerte) de ilusionarme de diversos muchachos a lo largo de mi biografía. Y pese a que cada vivencia ha sido única y ha tenido su propio serie de emociones y enseñanzas, hay algunas reflexiones que puedo transmitir con la audiencia. El Inicial Afecto: La Inocencia y la Fervor Mi primer amor fue como un ilusión. Todo se veía ideal, y cada instante que estábamos juntos era mágico. Estábamos jóvenes, inexpertos y apasionados, y no sabíamos nada sobre el amor más allá de lo que habíamos presenciado en largometrajes y estudiado en libros. Pero a pesar de nuestra falta de experiencia, percibíamos que habíamos hallado “el apropiado”. La certeza es que, con el paso del tiempo, me di cuenta de que no era más que una fantasía. La verdad es que no conocíamos nada sobre nuestra persona, y harto menos sobre el prójimo. De Los Chicos Que Me Enamore
De Los Chicos Que Me Enamore: Lecciones Aprendidas y Reflexiones sobre el Amor La vida está saturada de experiencias que nos hacen crecer y aprender. Una de las más relevantes es el afecto, particularmente cuando se trata de aquellos que nos han robado el corazón. En mi situación, he tenido la fortuna (o tal vez la desdicha) de enamorarme de varios chicos a lo largo de mi vida. Y a pesar de que cada situación ha sido singular y ha tenido su personal conjunto de sensaciones y lecciones, hay algunas pensamientos que puedo contar con ustedes. El Primer Amor: La Inocencia y la Pasión Mi primero amor fue como un ensueño. Todo solía parecer ideal, y cada segundo que pasábamos juntos era maravilloso. Éramos muchachos, cándidos y fervorosos, y no sabíamos nada sobre el cariño más lejos de lo que habíamos visto en películas y leído en libros. Pero a pesar de nuestra novatez, pensábamos que habíamos hallado “el indicado”. La verdad es que, con el transcurso, me di cuenta de que no era más que una quimera. La existencia es que no conocíamos nada sobre nosotros mismos, y mucho menos sobre el demás. Esta existencia está llena de experiencias que nos
De aquellos jóvenes de quienes me enamoré, he asimilado demasiado adicional de lo solo acerca de dicho cariño. Voy a haber entendido sobre mi propia persona, con relación a dicha vivencia y alrededor de dicha relevancia de vivir cada momento con toda fuerza e entusiasmo. Haber aprendido cómo el romance es un verdadero camino, jamás mero puerto, e el hecho de que cada experiencia es una chance de crecer y aprender. Pero siempre y cuando todavía queda bastante que aprender, me siento complacida gracias a toda una en dichas aventuras. Ya que en el cabo, fue entre los muchachos de los que yo enamoré de los cuales he logrado por amar de realidad. Y si bien cada situación ha sido singular
Mi Primer Amor: La Ingenuidad y la Pasión
Mi primer enamoramiento fue como un fantasía. El conjunto parecía perfecto, y cada momento que transcurríamos unidos era mágico. Éramos muchachos, ingenuos y fervorosos, y no teníamos idea nada sobre el amorío más distancia de lo que teníamos visto en cintas y leído en libros. Pero a miedo de nuestra inexperiencia, creíamos que habíamos hallado “el apto”. La verdad es que, con el paso, me di enteré de que no era más que una ilusión. La realidad es que no conocíamos nada sobre nosotros mismos, y mucho menor sobre el otro.